Date:junio 23, 2014

Congreso Internacional «Diálogo y censura en el siglo XVI»

El pasado 24 de junio la Fundación Ramón Menéndez Pidal continuó su colaboración con eventos científicos y albergó la segunda jornada del Congreso Internacional Diálogo y censura en el siglo XVI coordinado por las catedráticas María José Vega (Universitat Autònoma de Barcelona) y Ana Vian (Universidad Complutense de Madrid), que contó además con la ayuda del Romanisches Seminar de la Ruhr-Universität Bochum y el DAAD (Deutsches Akademisches Austausch Dienst). Este encuentro supuso la primera confluencia de las dos líneas de investigación que desarrollan ambas profesoras con los grupos consolidados que dirigen, Seminario de Poética Europea del Renacimiento (UAB) y «Grupo de Estudios de Prosa Hispánica Bajomedieval y Renacentista» (UCM), centradas en la censura y en el género del diálogo en prosa. Los proyectos de investigación que llevan a cabo en la actualidad, parte de cuyos frutos se presentaron en el congreso, son, respectivamente, “Lectura y culpa: poética y teoría de la censura en el siglo XVI” (2013-2015, FFI2012-3735) y, dentro deDialogyca BDDH (Biblioteca Digital de Diálogo Hispánico), “IDEAPROMYR. Inventario, Descripción, Edición crítica y Análisis de textos de prosa hispánica bajomedieval y renacentista” (2013-2015, FFI2012-33903). 

En la primera jornada del congreso, celebrada en el Salón de Grados de la histórica Facultad de Filología de la Universidad Complutense, se presentaron ocho ponencias, dos de carácter panorámico, y las restantes, estudios de caso de algunos diálogos que sufrieron la censura. En la primera sesión, que sirvió de presentación al tema del congreso y ofreció un contexto general,  la profesora Ana Vian, después de destacar que este género fue más perseguido que la ficción narrativa por su capacidad persuasiva e intención didáctica, recorrió los diálogos escritos en romance en España y Portugal cuya difusión en el siglo XVI había sido dificultada por el expurgo o la censura. Apuntó también que en Portugal la censura previa era más fuerte y con mayor peso de la Inquisición, lo que explica el mayor número de diálogos que no llegaron a la imprenta, mientras que en España predominó la censura posterior. Los censores de uno y otro país actuaban, pues, de distinto modo, y eran más suspicaces ante temáticas diversas: los portugueses ante la moral y los españoles ante la espiritualidad y la mística. Por ello hay diálogos que fueron prohibidos en un país y que gozaron de varias reimpresiones en otro. Muy interesantes son los casos de expurgos realizados por eruditos censores, como Arias Montano, que lograron salvar así ciertos libros; así como los casos de prohibiciones tardías. Los jóvenes investigadores Sara Sánchez Bellido (secretaria de la Fundación Ramón Menéndez Pidal) y Germán Redondo, ambos de Dialogyca, ofrecieron los primeros resultados de la base de datos que recoge todas las menciones en los sucesivos índices de libros prohibidos a textos dialógicos de autores hispano-portugueses y europeos, y constataron la dificultad de esta tarea por la compleja identificación de las menciones a los mismos y de las alusiones a traducciones, así como por las condenas generales a un autor sin especificación de obras. Su rastreo de diálogos de autores hispano-portugueses en índices ibéricos y europeos, y de autores europeos en índices ibéricos arroja la impresión de que los más afectados fueron los religiosos y anticlericales (más aún en el Índice de Quiroga), así como los lucianescos.

La segunda sesión abordó el diálogo desde dos perspectivas particulares: la retórica y la bibliografía material. La profesora Victoria Pineda estudió la relación del Diálogo de Lactancio y Arcediano de Alfonso de Valdés con el influyente y difundido De copia de Erasmo, por su estilo abundante, sus amplificaciones y sus técnicas de persuasión. Los artificios de la elocuencia que desarrolla Valdés coinciden con los consejos de Erasmo, y fueron precisamente uno de los aspectos del diálogo más censurados por Castiglione, Castro y Báñez. La doctoranda del grupo Dialogyca María Casas del Álamo demostró la importancia de la bibliografía material y tipobibliografía para identificar los asientos de los índices de libros prohibidos, cuya vaguedad a veces imposibilita esta tarea; además de para identificar las obras que carecen de pie de imprenta y que estaban en la frontera de la legalidad. Presentó dos estudios de caso. El primero, de la alusión en los índices de libros prohibidos a una “obra impresa en Valladolid por Thierry. 1528. En romance”, que se ha tendido a identificar con la Lumbre del alma de Cazalla. Rastreó todas las menciones a ejemplares de las tres ediciones de esta obra, de la que actualmente solo hay un testimonio de la tercera, pues de las otras dos no se conocen ejemplares, y trazó la historia del ejemplar de Valladolid, 1528, que conoció Bataillon, hoy perdido. Después, apuntó otras posibles identificaciones de la vaga mención del índice de Valdés, que apuntaba directamente al impresor Thierry. El segundo estudio de caso fue el de la difusión de los Coloquios de Erasmo sin pie de imprenta.

Tras un animado debate y la pausa del almuerzo, la tercera sesión se abrió con la intervención de la profesora María José Vega en torno a la censura como acto hermenéutico de la teología dogmática, tal y como aparece en la Summa Theologica de Santo Tomás y en los tratados de fide. El análisis de estas obras muestra cómo se censura el mismo hecho de disputar con los infieles, desde la autoridad paulina, de Santo Tomás, San Ambrosio y San Anselmo. Alfonso de Castro, Melchor Cano y Francisco Suárez consideran que la disputatio puede debilitar la fe de los ignorantes, al plantear cuestiones demasiado difíciles de comprender y al mostrar los argumentos heréticos junto a la ortodoxia. La profesora Donatella Gagliardi volvió al enfoque particular con el análisis del Diálogo espiritual sobre perder el tiempo en leer buenos libros, en octavas, del franciscano fray Antonio de Santamaría, que censura la lectura de libros deshonestos, por ser tan peligrosos como los luteranos. En la última sesión, el profesor Jesús Gómez presentó un caso evidente de censura religiosa, en el primero de los Diálogos de la fantástica filosofía de Miranda Villafañe, que es en realidad una encubierta traducción expurgada y moralizante de una obra italiana (que fue prohibida en un índice veneciano), de la que se elimina toda referencia heterodoxa (elogios a los luteranos y reformistas, defensa de las biblias romanceadas…) e irreverente ,y a la que se añaden excursos propios que la sitúan en el contexto de confesionalización (elogio de los autos de fe de Valladolid y Sevilla). La jornada se cerró con un caso muy distinto, de censura política de obras científicas, ya que el historiador Sergio Rodríguez Lorenzo presentó la trayectoria del diálogo Itinerario de navegación, del maestre Juan Escalante de Mendoza, que a través de la discusión entre un viajero culto y formado y un piloto mayor que basa su conocimiento en la experiencia, narra el viaje desde Sevilla a las Indias en forma de derrotero, con descripciones de los vientos, huracanes y corrientes, el fondo marino, el perfil costero, y consejos para la tripulación. Este diálogo permaneció manuscrito porque el Consejo de Indias denegó la licencia en varias ocasiones para que los navegantes extranjeros no se aprovecharan de ella, y Felipe II ordenó que se requisara, como parte de la “política de sigilo” sobre los derroteros.

            El martes 24, en la biblioteca de obras clásicas de la casa de Ramón Menéndez Pidal, se abrió una primera sesión dedicada a la censura y polémica del diálogo espiritual. El historiador Rafael Pérez García, experto en la historia cultural y de la espiritualidad del Siglo de Oro, trazó un panorama de los diálogos en torno al matrimonio y los debates que suscitaron, especialmente en el caso de Erasmo. El Norte de los estados del franciscano Francisco de Osuna, autor espiritual de mayor éxito editorial en España, es un diálogo que circuló manuscrito hasta que fue publicado por el impulso de la mística Magdalena de la Cruz, y que aborda el matrimonio rebatiendo, sin mencionarlas, las ideas erasmistas más heterodoxas (la dificultad de mantener la virginidad, el matrimonio como “misterio”, el divorcio, la consideración de la vida conyugal como superior a la religiosa y la defensa de que los viudos vuelvan a casarse). Iveta Nakládalová, del grupo Poética Europea del Renacimiento, analizó la traducción catalana del diálogo místico italiano De unione anime, de Cartolaro, llamada Diálogo del amor de Deu y conservada en un solo ejemplar. La obra original se encuadra en las corrientes del amor unitivo, dentro de la corriente del “libre espíritu”, y su defensa de la transformación total del hombre en Dios resultó muy heterodoxa -especialmente su publicación posterior con un apéndice de textos místicos-, por lo que fue incluida en varios índices. La joven doctora presentó la censura manuscrita que disecciona el diálogo italiano y sus peligros, para después mostrar que la traducción catalana resulta muy fiel, aunque matice ciertos aspectos.